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¿Se puede competir con Amazon? Instacart lo hace

Posted by David Sanz Frías on 19-ene-2015 16:54:32

Amazon es uno de los mayores gigantes de internet y una de las mayores compañías de comercio electrónico del mundo. De hecho, las marcas deberían plantearse seriamente si incluir a Amazon dentro de su estrategia de márketing en redes sociales y conocer cómo insertar publicidad en su web. Amazon es mucho más que una tienda donde encontrar a buen precio libros, discos y películas. Incluso ha empezado a producir series y ha fichado al mismísimo Woody Allen.

Amazon ha crecido hasta límites insospechados. Así que surge la pregunta: las pequeñas tiendas que apuestan por la venta a través de internet, ¿pueden competir con un gigante de tal calibre que cuenta con todas las ventajas competitivas desde el punto de vista empresarial, esto es, infraestructura, presencia global, recursos para promoción y márketing, acuerdos con otras empresas, financiación, conocimiento del público y, sobre todo, los precios más bajos del mercado y un servicio de entrega eficiente?

Pues, aunque parezca imposible, sí se puede competir con Amazon. Sólo hay que cambiar la forma de llamar la atención del consumidor. En otras palabras, ofrecer algo que Amazon no pueda ofrecer:

Productos originales, diferentes

Sí, es una obviedad. Desde el momento en que una empresa ofrece algo que no vende Amazon, el gigante del comercio electrónico ya no es competencia. Si pretendes vender libros más baratos que Amazon, tu negocio está abocado al fracaso. La clave es encontrar un nicho de mercado.

Distribución única

No llegar a acuerdos con otras tiendas para que vendan tus productos parece estar en contra de lo que mandan los cánones de la ciencia económica, pero es una forma de convertir tus productos en inimitables. Sólo los podrán adquirir a través de tu tienda (sea física, online o ambas).

Atención personalizada

Las grandes corporaciones, aunque tratan de vender una imagen de cercanía, no pueden ofrecer una atención al cliente personalizada. Las pequeñas empresas tienen aquí su gran oportunidad. En algunos casos, la persona que atiende al cliente puede ser el dueño del negocio o un colaborador muy próximo, quizá un amigo personal. La empresa y la persona son casi la misma cosa. Hay que ir más allá de contestar las dudas y resolver las reclamaciones y problemas de los clientes. Hay que interesarse por ellos, saber lo que les preocupa, lo que quieren. Tratarles como a un amigo.

Una forma de estar un paso por delante de las grandes marcas multinacionales y los gigantes de la distribución es adelantarse a las dudas de los usuarios. Se puede, por ejemplo, abrir un canal en YouTube y alimentarlo con contenido útil y práctico sobre cómo manejar los productos, cómo configurarlos o repararlos, o contestar una duda concreta de un cliente para que el resto de seguidores conozca también la respuesta.

Promoción original y a través de redes sociales

No se puede competir en publicidad, promoción y márketing con las grandes empresas. Tienen presupuestos muy altos que les permiten tener presencia constante en todos los medios de comunicación, tanto en los tradicionales como en las redes sociales. Por tanto, hay que buscar llamar la atención de algún modo. Por coste y facilidad para llegar a un público amplio, las redes sociales son la mejor opción para que las pequeñas empresas se promocionen.

La historia personal

Aunque el fundador de Amazon tuvo unos comienzos difíciles en el mundo empresarial y es una historia digna de contar y ser escuchada, lo cierto es que ha perdido su interés precisamente por haber llegado a lo más alto. Como espectadores, a los seres humanos nos gustan las historias cercanas y sencillas, de gente como nosotros, de nuestro barrio, de gente humilde que ha vivido algo especial. Cualquier cosa que haga único a tu negocio o tu filosofía de vida, será bien recibido por el público. Pueden ser proyectos de ayuda a los más necesitados, el cuidado por el medioambiente o la historia del local, si, por ejemplo, se dedicaba a un negocio que se ha perdido. Aprovecha cualquier historia que te distinga del resto de tiendas.

El caso de Instacart

Instacart es una pequeña empresa de San Francisco que vende verduras, frutas y hortalizas a través de internet y ya ofrece su servicio en quince ciudades de Estados Unidos. Está teniendo un tremendo éxito y ha cerrado recientemente una ronda de financiación que le auguran un futuro muy prometedor. ¿Cómo puede competir con los grandes supermercados o con Amazon Fresh?

En primer lugar, la experiencia de compra se cuida hasta el detalle, desde un diseño de la web con gusto e intuitivo hasta ofrecer al cliente los mejores productos y la posibilidad de comprar desde el ordenador o desde el móvil.

La clave del éxito, según Apoorva Mehta, fundador y director ejecutivo de Instacart, de tan solo 28 años, es la especialización: especialización en el producto que venden y el servicio que ofrecen (cuentan ya con 4.000 empleados que se dedican sólo a vender y repartir la mercancía).

Y, por supuesto, presencia y una buena estrategia de promoción en redes sociales, con cuentas en Facebook, Twitter, Pinterest, Instagram y un blog propio.

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