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Una sola cuenta para gobernarlas a todas

Posted by Fanquimista on 21-sep-2011 16:02:20

Una cuenta para Facebook, otra para Twitter, otra para Linkedin, una dirección de correo profesional, otra personal, otra para mandar chistes, presentaciones y fotos a familiares y amigos, otra para que llegue la molesta publicidad. La vida actual es un poco esquizofrénica en cuanto a identidades virtuales se refiere, y la de una persona que trabaje en los medios sociales, aún más. ¿Es bueno tener tantas cuentas, tantos nombres de usuario?

En el blog Social Media Today creen que no, que basta con una personalidad, la del usuario. No hace falta crear nuevas personalidades para andar por las redes sociales. Maria Ogneva ofrece unas cuantas razones para seguir este consejo:

  • ¿Realmente se pueden separar las diferentes cuentas? Cada vez es más difícil separar el trabajo del ocio, los intereses profesionales de los personales. Además, con suerte, muchas veces coincidirán. Por otra parte, no es tan fácil mantener en secreto las otras personalidades y, a la larga, todo el mundo sabe quién somos. Lo único que conseguimos, entonces, es perder el tiempo y volvernos locos: ¿a quién le dije aquella frase?, ¿a esta persona la conozco de Facebook, de Google+ o de la vida real? Somos seres humanos, también en los negocios, y como tales nos tenemos que tratar.
  • Dejarse guiar por la pasión. La gente que se apasiona con su trabajo tendrá muchas más posibilidades de éxito. Y para demostrar esa pasión personal no se puede recurrir a una personalidad falsa o inventada. La pasión no se puede simular.
  • El concepto de serendipia. Se refiere a los hallazgos inesperados, cuando estás en otro tema, en otro lugar. Hay algunos ejemplos célebres, de científicos o artistas, que descubrieron algo, que consiguieron inspiración, cuando estaban realizando otra actividad que no tenía nada que ver con su profesión. Contactos profesionales que nos pueda proporcionar un amigo de la infancia, páginas que nos recomiende un familiar que sólo vemos de año en año, nunca se sabe de donde puede provenir una buena idea, no hay que cerrarse las puertas a uno mismo. La serendipia realmente ocurre, pero tú no puedes saber cuándo ni dónde.
  • Deja que te conozcan. Especialmente en las relaciones profesionales (clientes, proveedores, colegas...). Cuanto más te conozcan, más fluidas serán las relaciones y menos les costará a los otros prestarte ayuda, en caso de que la necesites. Si tienes muchos intereses, gustos variados, mejor, no los escondas.
  • Mantenimiento. Una razón práctica, de tiempo y esfuerzo. Cuesta demasiado mantener activas muchas cuentas, recordar contraseñas, nombres, actividades, para qué estaba creada cada una. No merece la pena tanto esfuerzo. Y, sobre todo, el tiempo es oro. Se nos puede pasar la jornada laboral en comprobar y actualizar todas esas cuentas.

Algunos aún pensarán que quieren conservar una pequeña parcela de privacidad. Incluso para esas personas es preferible una cuenta (una personalidad). En realidad, el feedback que recibimos de nuestra actividad en las redes sociales lo gestamos nosotros con nuestra propia actividad. Es decir, que si nos molestan algunos comentarios o, incluso, algunos de nuestros contactos, seguramente sea culpa nuestra. Es preferible revisar nuestro propio comportamiento en las redes sociales que echar la culpa a los otros.

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